El ex presidente Mauricio Macri se reunió recientemente con los dirigentes Cristian Ritondo y Guillermo Montenegro, con quienes discutió las estrategias políticas para las próximas elecciones en la provincia. En este encuentro, Macri dejó en claro su enfoque de cara a los próximos meses, que consiste en generar una mayor tensión en el escenario político actual.
En medio de las conversaciones sobre un posible acuerdo electoral en la provincia de Buenos Aires para enfrentar al peronismo, Mauricio Macri expresó su posición respecto a los dirigentes del PRO que han mostrado interés en unirse a La Libertad Avanza. Durante una visita a Mar del Plata, Macri estuvo acompañado por Cristian Ritondo y Guillermo Montenegro, quienes previamente habían considerado la posibilidad de formar una alianza temprana con los libertarios. Macri destacó que los dirigentes que «tenían precio ya fueron comprados», dejando en claro que no estaba de acuerdo con la idea de que La Libertad Avanza incorporara a figuras del PRO sin un acuerdo formal de cúpulas.
El ex presidente advirtió que, aunque Ritondo estaba en conversaciones con La Libertad Avanza, dicho proceso debía estar delimitado. Para Macri, el PRO debía mantener sus principios, su historia y sus equipos en cualquier posible alianza con los libertarios. También expresó sus dudas sobre la falta de claridad en cuanto a la creación de una alianza de partidos, y cuestionó las ideas y los valores que podrían estar detrás de este posible acuerdo. Esta postura parece formar parte de una estrategia para reforzar su posición en las negociaciones, especialmente después de que se especulara sobre su posible exclusión de las decisiones políticas en la provincia de Buenos Aires.
A pesar de las tensiones dentro del PRO, Ritondo y Montenegro intentaron equilibrar sus posiciones. Después de una reunión en la sede nacional del PRO, ambos dirigentes mostraron apoyo a Macri en su recorrido por la provincia. Ritondo destacó que la presencia de figuras clave como Macri y Karina Milei en las reuniones demostraba el interés de ambas partes por trabajar juntos en la provincia. Sin embargo, la postura de Santilli era diferente, más inclinada hacia una integración total con La Libertad Avanza, aunque reconociera que esto podría implicar una relación desigual. La situación generó reacciones de algunos dirigentes, como el intendente de Tres de Febrero, Diego Valenzuela, quien defendió su decisión de unirse a los libertarios, argumentando que respondía a un llamado de cambio social.






