Aunque comparten la geografía de Vaca Muerta, existen grandes diferencias entre ambas provincias. Neuquén lidera la producción y atrae la mayoría de las inversiones en hidrocarburos, mientras que Río Negro ocupa un rol complementario, centrado en servicios y logística, condicionando las estrategias de desarrollo. 

Río Negro y Neuquén comparten el suelo rico en hidrocarburos de Vaca Muerta, pero sus roles dentro del mapa energético nacional son marcadamente distintos. Neuquén se consolidó como la principal productora de petróleo y gas no convencional del país, concentrando la mayor parte de las inversiones del sector.

En contraste, Río Negro cumple un papel más complementario, enfocado en servicios, logística y obras de infraestructura vinculadas a la exportación de energía. Si bien su participación directa en la producción es limitada, la provincia busca posicionarse como un eslabón clave en la cadena de valor energética.

Estas diferencias condicionan las estrategias de desarrollo de cada jurisdicción. Mientras Neuquén apuesta al crecimiento productivo, Río Negro planifica a largo plazo, con proyectos como Vaca Muerta Sur, para aprovechar su ubicación geográfica y fortalecer su perfil logístico.

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