El productor del documental “Justicia Divina” afirmó que Julieta Makintach, la magistrada suspendida y renunciante, estaba al tanto del contenido de la producción. La declaración se dio en el marco del juicio por la muerte de Diego Maradona.
El productor del documental “Justicia Divina”, José María Arnal Ponti, confirmó ante la Justicia que Julieta Makintach, magistrada suspendida y renunciante, estaba informada y de acuerdo con el contenido de la producción audiovisual desde el inicio del proyecto. Ponti aclaró que Makintach no participó en reuniones previas y que solo la vio por primera vez durante una grabación en marzo de 2025.
El documental, con un costo estimado de 800 mil dólares, sería financiado en partes iguales entre la productora Ladoble y el creativo publicitario Juan Manuel D’Emilio, quien junto a su socia María Lía Vidal Alemán —amiga de la infancia de Makintach— fue clave en la creación del guion. Ponti también detalló cómo realizaron filmaciones dentro del edificio de los Tribunales de San Isidro, siempre con el consentimiento de la magistrada.
Durante las grabaciones, se registraron diversas escenas de Makintach en su despacho y caminando por los pasillos del tribunal, sin que las actividades fueran clandestinas o prohibidas. Según el productor, todo se realizó con la autorización expresa de la funcionaria, quien incluso permitió que asistieran a una jornada del juicio para filmar imágenes de ella.
Además, Ponti describió que para la filmación en la sala de audiencias contrataron al camarógrafo Jorge Ignacio Huarte, y pese a la gran cantidad de gente presente, pudieron ingresar gracias a la custodia policial asignada a Makintach. Las imágenes captaron a la jueza en el pasillo de entrada a la sala, enfocándose solo en su presencia sin captar el audio ni el desarrollo del juicio.






