El intendente presentó el uso de IA en licitaciones como parte del plan de gestión DASE. Destacó que Escobar cuenta con certificación ISO 37.001 de anticorrupción y apuesta a modernizar la administración pública.
La inteligencia artificial dejó de ser un concepto futurista para convertirse en una herramienta concreta de transformación. En ese contexto, el intendente de Escobar, Ariel Sujarchuk, presentó la incorporación de IA en los procesos licitatorios municipales como parte del plan de gestión DASE (Desarrollo, Administración, Sustentabilidad y Eficiencia), y remarcó la necesidad de formar a las nuevas generaciones para enfrentar el cambio que viene: “No se trata solo de implementar tecnología. Se trata de despertar vocaciones y preparar a los jóvenes para este nuevo paradigma”.
En un país donde la demanda de talento especializado en IA supera ampliamente a la oferta, Escobar busca estar un paso adelante. Según Sujarchuk, la falta de profesionales capacitados en esta disciplina puede convertirse en un cuello de botella para que el Estado logre avanzar hacia una gestión pública más ágil, eficiente y transparente. “La inteligencia artificial es crucial para pasar de la burocracia a la digitalización, y de ahí a la IAcracia: una gestión basada en datos y decisiones inteligentes”, definió.
El uso de IA en licitaciones no solo apunta a automatizar tareas, sino a garantizar trazabilidad, transparencia y calidad normativa en los pliegos de contratación. La implementación de la plataforma Ethix permite centralizar normativas de distintos niveles, evitar errores humanos y evaluar el desempeño de los proveedores históricos. Pero, para que estas herramientas tengan impacto real, hacen falta personas que sepan operarlas y adaptarlas al entorno público.
Por eso, Escobar lanzó el programa Ciudadanía 5.0, una iniciativa destinada a estudiantes de escuelas públicas y privadas para formarlos en habilidades digitales clave, entre ellas la inteligencia artificial. “Estamos sembrando el conocimiento de hoy para que sea la base de las oportunidades del mañana”, sostuvo Sujarchuk, quien también pidió al Estado mayor inversión en conectividad, equipamiento y formación docente.
Este enfoque formativo no es exclusivo del ámbito público. Empresas como Naranja X y consultoras como Aditi Consulting coinciden en que el gran desafío de la IA hoy no es solo técnico, sino humano. “Saber interactuar con un modelo a través de prompts ya no alcanza”, advierten desde el sector privado. Ahora se necesitan perfiles capaces de diseñar arquitecturas de agentes inteligentes, gestionar entornos cloud-native y evaluar modelos en producción.
En un mundo donde se estima que para 2027 casi la mitad de los empleos en IA podrían quedar vacantes por falta de talento, Escobar se posiciona como un municipio que no solo adopta nuevas tecnologías, sino que se prepara para liderar con ellas. “Gobernar con IA es gobernar mejor”, concluyó Sujarchuk, dejando en claro que el futuro de la administración pública será tan prometedor como lo sean las personas capaces de construirlo.






