Un dirigente sindical de la CGT regional Avellaneda decidió marcar distancia de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner con duras declaraciones que generaron revuelo en el ámbito político y gremial. En un mensaje contundente, expresó su desacuerdo con la conducción de la exmandataria y afirmó: “No vamos a acatar un carajo lo que diga”.
La reciente condena judicial contra Cristina Fernández de Kirchner no logró contener ni apaciguar al kirchnerismo. Por el contrario, expuso y profundizó las tensiones internas dentro del movimiento, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde comienzan a emerger voces críticas que cuestionan su liderazgo y reclaman una renovación en la conducción del espacio.
Durante un acto realizado en Avellaneda en homenaje a Juan Domingo Perón, el dirigente gremial Héctor Villagra, vicepresidente del PJ local y referente de la CGT Regional Avellaneda–Lanús, expresó con dureza su desacuerdo con Cristina Kirchner. En un encendido discurso, destacó la necesidad de respaldar a dirigentes como Axel Kicillof y Jorge Ferraresi, a quienes consideró comprometidos con el presente político y social, y marcó un quiebre al afirmar que no seguirán las directivas de la expresidenta.
Estas declaraciones reflejan el malestar de una parte del sindicalismo bonaerense con el núcleo duro del kirchnerismo, y abren un debate dentro del peronismo sobre el rumbo a seguir. En un escenario marcado por la incertidumbre y la necesidad de reorganización de cara a las próximas elecciones, los sectores gremiales empiezan a tomar protagonismo y a plantear nuevas referencias políticas dentro del movimiento.






