El Senado convirtió en ley una serie de proyectos que buscan dar alivio a los sectores más golpeados por el ajuste: jubilados, personas con discapacidad y beneficiarios de moratorias. Pero el Presidente reaccionó de inmediato: “Les voy a vetar todo”.
La nueva fórmula previsional, apoyada incluso por bloques moderados, fue interpretada por Milei como un acto de “demagogia” y anticipó que si el veto es rechazado, judicializará el tema.
El Senado convirtió en ley un paquete de medidas con amplio respaldo que busca aliviar la situación de los sectores más golpeados por el ajuste económico: jubilados, personas con discapacidad y beneficiarios de moratorias previsionales. Entre los puntos más relevantes se destacan un aumento del 7,2% en los haberes jubilatorios, la suba del bono mensual de $70.000 a $110.000 con actualización automática por inflación y la restitución por dos años de la moratoria previsional.
La reacción del presidente Javier Milei fue inmediata y contundente. Tildó las medidas de “acto de demagogia” y anunció que vetará todo lo aprobado. Incluso fue más allá: advirtió que si el Congreso insiste en rechazar el veto, llevará el tema a la Justicia. El Gobierno sostiene que estas leyes representan una amenaza directa al equilibrio fiscal, pilar de su programa económico, y que la oposición actúa con irresponsabilidad política.
Ahora, la disputa se traslada nuevamente al Congreso. Para que las cámaras anulen un eventual veto presidencial, se requiere una mayoría especial de dos tercios en ambas cámaras, algo que hoy parece difícil de lograr. En este contexto, el Ejecutivo ya dejó en claro que, si no logra bloquear la ley por la vía legislativa, avanzará por el camino judicial, abriendo así un nuevo frente de conflicto institucional.






