Impulsada por el gobernador Alfredo Cornejo y en el marco de una política minera basada en el cumplimiento ambiental y el desarrollo productivo, la iniciativa entra en una etapa clave. El cobre mendocino se perfila como motor de empleo, inversión y futuro sustentable.

La creciente demanda global de cobre —impulsada por la transición energética— encuentra en Mendoza una respuesta concreta. El proyecto minero San Jorge, ubicado en Uspallata, avanza en su proceso de evaluación ambiental con una jornada clave: el próximo 2 de agosto se realizará la audiencia pública, instancia participativa fundamental dentro del análisis del Informe de Impacto Ambiental. El encuentro contará con participación virtual y presencial, transmisión en vivo y acceso digital al expediente.

Esta etapa se inscribe dentro de la política de minería responsable que promueve el gobierno de Alfredo Cornejo, basada en el cumplimiento de normas ambientales, la generación de empleo genuino y el aprovechamiento sustentable de los recursos provinciales. Cada tonelada del mineral mendocino puede marcar la diferencia en un mercado global que demanda insumos críticos para la electrificación, las energías limpias y la movilidad sustentable.

Lejos de promover extractivismo sin control, la gestión de Cornejo apuesta a un modelo equilibrado, donde el desarrollo productivo y el cuidado del entorno avancen juntos. San Jorge es hoy el ejemplo más claro de cómo una provincia puede atraer inversión privada con reglas claras, participación ciudadana y visión de largo plazo. Mendoza vuelve a ponerse en movimiento, con su potencial cuprífero como emblema de una economía moderna y comprometida con el futuro.

Noticias