Se encuentra en el corredor norte de la Ciudad de Buenos Aires y permanece cerrado desde el año 2017. Desde entonces, el edificio ha quedado completamente abandonado, convirtiéndose en un foco de suciedad, roedores y peligro para los vecinos de la zona.
En el barrio de Coghlan, un enorme predio abandonado se mantiene intacto desde 2017, año en que cerró sus puertas un supermercado que funcionaba en la zona. Con pastizales crecidos, paredes deterioradas y una imagen desoladora, el edificio se ha convertido en una estructura fuera del tiempo, que muchos vecinos comparan con escenarios de ciencia ficción por su aspecto sombrío. Debido a su estado de abandono, la comunidad comenzó a llamarlo “el supermercado fantasma”.
El inmueble se encuentra sobre la Avenida Congreso, entre las calles Estomba y Naón, y durante años albergó una sucursal de la cadena Carrefour. Tras su cierre, se presentó un proyecto para construir un complejo de viviendas con cocheras y locales, en línea con el nuevo Código Urbanístico porteño. No obstante, la obra nunca se inició y el terreno permanece inutilizado, sumido en el deterioro.
Vecinos y agrupaciones barriales vienen reclamando desde hace años la transformación del terreno en una plaza pública, dado que el barrio cuenta con muy pocos espacios verdes por habitante. En 2023 y nuevamente este año, la propuesta tomó impulso con el objetivo de declarar la manzana de utilidad pública y promover una expropiación para crear un nuevo espacio verde de acceso libre.
Mientras tanto, la falta de mantenimiento ha generado un foco de preocupación. Se reportaron proliferación de ratas, pastizales sin cortar, condiciones de higiene deficientes y temores por la seguridad. Aunque existe vigilancia en el lugar, no hay indicios de mejoras. La Legislatura porteña solicitó informes al Ejecutivo local para conocer el estado del predio y sus permisos, pero aún no hubo respuestas oficiales. El destino del supermercado fantasma sigue siendo incierto.






