El proyecto, que propone aumentar el presupuesto destinado a las universidades al 1% del Producto Bruto Interno (PBI), fue aprobado con un amplio respaldo en la Cámara de Diputados. La iniciativa contó con 158 votos a favor, mientras que 75 legisladores votaron en contra y 5 optaron por abstenerse.
La Cámara de Diputados aprobó con 158 votos a favor, 75 en contra y 5 abstenciones el proyecto que asigna y actualiza fondos para las universidades nacionales, un revés importante para el gobierno de Javier Milei, que se opone a esta iniciativa. Ahora, el proyecto será enviado al Senado, donde cuenta con buenas perspectivas de ser sancionado, especialmente debido a la debilidad del oficialismo y al apoyo de gobernadores dialoguistas que respaldan a La Libertad Avanza (LLA).
El proyecto, impulsado por los rectores del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y apoyado por varios bloques políticos, propone elevar el presupuesto universitario al 1% del Producto Bruto Interno (PBI). Además, establece una recomposición salarial para docentes y no docentes, actualizaciones periódicas conforme a la inflación, y asigna recursos para el funcionamiento de universidades, hospitales universitarios y actividades de ciencia y extensión. También incluye un control administrativo externo a cargo de la Auditoría General de la Nación (AGN).
Durante el debate, distintos legisladores expusieron sus posturas. Desde Unión por la Patria y otros bloques, se destacó la grave situación que atraviesa el sistema educativo y la necesidad de un mayor financiamiento. En contraste, diputados de La Libertad Avanza cuestionaron el proyecto por afectar la política de déficit cero y criticaron la falta de especificación sobre las fuentes de financiamiento. La discusión se centró en si la iniciativa genera gastos nuevos o simplemente actualiza recursos existentes.
Finalmente, tras la aprobación en Diputados, La Libertad Avanza reiteró en sus redes sociales que no negociará el superávit fiscal. Por su parte, legisladores de oposición como Maximiliano Ferraro defendieron la universidad pública y remarcaron que la discusión no es solo económica sino también filosófica, sobre el futuro del sistema educativo y el rol del Estado en la Argentina.






