La startup Navian combina inteligencia artificial y realidad aumentada para proyectar en tiempo real tumores, venas y nervios durante las operaciones. La herramienta ya se probó en 20 cirugías en conjunto con Fleni y promete democratizar el acceso a tecnología de última generación.
El proyecto nació como tesis universitaria en el ITBA y rápidamente escaló hacia un desarrollo validado en quirófano. Pablo Salmón, Luciano Mannelli y Tiago Sarthou se propusieron superar las limitaciones del neuronavegador tradicional, que obliga a traducir imágenes en pantallas al cuerpo real del paciente.
Navian procesa resonancias y tomografías con algoritmos propios que separan tejidos sanos de patológicos y generan un modelo 3D anatómico. A través de gafas de realidad aumentada o incluso un celular, el cirujano puede ver superpuestas esas imágenes directamente sobre el paciente.
Con un costo muy inferior al del equipamiento importado —un neuronavegador puede superar el millón de dólares—, la plataforma busca expandirse a hospitales del interior, donde muchas veces los pacientes deben ser derivados a Buenos Aires por falta de recursos.
Los creadores ya recibieron apoyo del Fleni y lograron resultados equivalentes a los de sistemas de alta gama. Su meta es que la herramienta no solo eleve la precisión quirúrgica, sino que también garantice que más argentinos accedan a cirugías complejas con la mejor tecnología disponible






