El gobernador logró impulsar flexibilidad en los requisitos para que empresas privadas puedan involucrarse en el financiamiento de la obra pública. Ya se anunciaron importantes proyectos gracias a la medida, que traerán beneficios concretos para la ciudadanía.
Mendoza continúa fortaleciendo su modelo de desarrollo con un nuevo impulso a la obra pública, esta vez con la participación del sector privado. El gobernador Alfredo Cornejo promovió un esquema de mayor flexibilidad en los requisitos para que empresas puedan involucrarse directamente en el financiamiento y la ejecución de proyectos estratégicos en la provincia. Esta medida busca acelerar la inversión y multiplicar las posibilidades de crecimiento sin depender exclusivamente de los fondos estatales.
Gracias a esta apertura, ya comenzaron a anunciarse obras que contarán con capital privado, lo que permitirá dinamizar sectores clave como la infraestructura vial, el equipamiento urbano y los servicios públicos. Cornejo destacó que este modelo de colaboración público-privada no solo agiliza los tiempos de ejecución, sino que también genera empleo y competitividad para la economía local.
El gobernador remarcó que la obra pública es un motor fundamental del progreso y que, en contextos de restricciones fiscales, resulta clave innovar en mecanismos de financiamiento. La posibilidad de que las empresas inviertan en proyectos provinciales, bajo reglas claras y transparentes, abre una nueva etapa para el desarrollo mendocino.
Con esta iniciativa, Mendoza se posiciona como una provincia que no espera soluciones externas, sino que las construye mediante acuerdos inteligentes y visión estratégica. El resultado será más infraestructura, más empleo y más servicios para la ciudadanía.






