El debut electoral de Provincias Unidas dejó un sabor agridulce para sus referentes, que obtuvieron ocho bancas en la Cámara de Diputados y atribuyeron el resultado a la fuerte polarización entre La Libertad Avanza (LLA) y Fuerza Patria.

Desde el búnker del candidato y exgobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, reconocieron que el escenario “se concentró entre dos fuerzas”, lo que dificultó la expansión del nuevo espacio. En su provincia, LLA se impuso con el 42,3% de los votos frente al 28,2% de Provincias Unidas, que de todos modos logró tres bancas, entre ellas la del propio Schiaretti.

En Corrientes, el espacio Vamos Corrientes —integrante de la coalición— consiguió un escaño para Diógenes González tras imponerse con el 33,91% de los votos, mientras que LLA y Fuerza Patria también obtuvieron una banca cada uno.

Ciudadanos Unidos, la versión porteña del frente liderada por Martín Lousteau, consiguió un diputado, al igual que el Frente Jujuy Crece, que alcanzó el 19,9% y aseguró representación en la Cámara.

En cambio, en Santa Fe, el espacio encabezado por el gobernador Maximiliano Pullaro obtuvo el 18,3% y no logró sumar bancas, situación similar a la de Buenos Aires, donde la lista liderada por Florencio Randazzo no superó el 2,5%.

El ministro de Gobierno de Córdoba y responsable de la campaña, Manuel Calvo, afirmó tras los comicios que el objetivo había sido “retener las dos bancas y sumar más”, y valoró el rol del espacio en el Congreso. “Cada banca es clave en este momento del país. Nos permitirá sostener una agenda basada en la producción y el trabajo, que es lo que Argentina necesita para su futuro”, expresó en conferencia de prensa.

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