El gobernador mendocino, Alfredo Cornejo, explicó que es fundamental trabajar para avanzar en la construcción de una minería sostenible en la región. En este sentido, el mandatario aseguró que “la economía argentina no puede seguir dependiendo sólo del campo”.
El proyecto PSJ Cobre Mendocino representa un paso decisivo para el desarrollo de una minería moderna, responsable y sostenible en la provincia de Mendoza. Impulsado por el gobierno de Alfredo Cornejo, este proyecto busca diversificar la matriz productiva provincial, aprovechando los recursos minerales bajo estrictos controles ambientales y tecnológicos. La iniciativa se enmarca en una visión de desarrollo equilibrado, donde la minería pueda coexistir con otras actividades económicas clave, como la agricultura y el turismo, sin poner en riesgo los ecosistemas ni las fuentes de agua.
Cornejo destacó que la economía argentina no puede seguir dependiendo únicamente del campo y que es necesario generar nuevos motores de crecimiento. En este sentido, la minería del cobre aparece como una oportunidad estratégica para atraer inversiones, generar empleo de calidad y aumentar las exportaciones. El proyecto PSJ Cobre Mendocino se perfila como una de las apuestas más importantes para reposicionar a Mendoza dentro del mapa minero nacional e internacional, bajo estándares de transparencia y sustentabilidad.
Uno de los ejes centrales de esta iniciativa es la minería controlada y moderna, basada en tecnologías limpias y en el monitoreo permanente de los procesos extractivos. El gobierno provincial ha enfatizado que no se permitirá el uso de sustancias contaminantes y que se fortalecerán los mecanismos de control ambiental. Esto busca responder a las preocupaciones sociales históricas en torno a la minería, garantizando que las prácticas actuales sean compatibles con la protección del ambiente y el bienestar de las comunidades locales.
Finalmente, el proyecto PSJ Cobre Mendocino simboliza un cambio de paradigma en la relación entre Mendoza y la minería. Ya no se trata de una actividad vista con desconfianza o como una amenaza, sino como una posibilidad concreta de desarrollo sostenible y progreso. Si logra consolidarse con responsabilidad y diálogo, podría convertirse en un modelo para otras provincias argentinas que buscan equilibrar el crecimiento económico con la conservación de sus recursos naturales.






