El actor estadounidense disfrutó de una velada íntima en Buenos Aires: asado a la leña en un restaurante exclusivo, vino de alta gama y música espontánea junto a su amigo Jorge “Corcho” Rodríguez.

Johnny Depp protagonizó una noche relajada pero llena de encanto en Puerto Madero durante su estadía en Buenos Aires. Se reunió con su círculo cercano en El Mercado, el restaurante del Hotel Faena, donde degustó un asado a la leña preparado por Emiliano Yulita. El menú incluyó cortes como cinco costillas y vacío, cocinados con cuidado y pasión.

El maridaje fue parte central de la experiencia: Depp probó vinos tintos mendocinos, mayormente Malbec, y también una etiqueta icónica como el Estiba Reservada 2016. Su interés por la gastronomía local quedó claro cuando preguntó por técnicas de cocción y detalles de cada preparación.

Pero la noche no terminó en la mesa: una vez que concluyó la cena, se rindió al poder de la música. Depp, junto a su amigo Corcho Rodríguez, tomó una guitarra y se sumó a una improvisación musical en el lounge del hotel. Allí también se unió María Campos, entonando “Knockin’ On Heaven’s Door” de Bob Dylan, para sorpresa y emoción de todos los presentes.

El acto improvisado reveló otra faceta del actor: más allá de su carrera cinematográfica, Depp demostró su pasión por la música y su disfrute de los momentos simples y auténticos. Esta velada íntima, lejos de las cámaras, dejó una imagen de cercanía, calidez y amistad en su paso por Argentina.

Noticias