La influencer reveló que atravesó un fuerte momento después de operarse los ojos, cuando el escrutinio público la empujó a romper con las indicaciones médicas para evitar críticas.
Nati Jota confesó que vivió una gran tensión interior tras operarse los ojos, y que se vio presionada por lo que la gente diría si no se mostraba satisfecha con los resultados. La exposición pública terminó siendo un peso demasiado grande para su proceso de recuperación.
Durante una charla íntima en redes, admitió que sus médicos le habían dado cuidados estrictos para los primeros días de la cirugía, pero la presión mediática y los comentarios constantes la llenaron de ansiedad.
“La gente está pendiente todo el tiempo”, sostuvo. Según ella, esa mirada ajena condicionó su bienestar y la llevó a tomar decisiones apresuradas respecto a su cuerpo.
También contó que en algunos momentos desobedeció indicaciones médicas: “No aguanté la presión social”, dijo, asumiendo que eso pudo complicar su recuperación.
Hoy, más reflexiva, advirtió sobre los riesgos de vivir en función de la opinión ajena y remarcó la importancia de priorizar la salud antes que las críticas externas.






