El concejal fue trasladado a la comisaría después de superar más del doble del límite de alcohol y quedar con el vehículo secuestrado. Su detención impulsó pedidos de renuncia y reabrió el debate sobre la conducta de los funcionarios en Mendoza, mientras la investigación continúa.
El episodio generó un fuerte repudio en el ámbito político local y derivó en pedidos de renuncia por parte de distintos sectores. La conducta de Antolín reavivó el debate público sobre la responsabilidad de los funcionarios y la necesidad de que quienes ocupan cargos representativos mantengan estándares de conducta acordes al rol institucional que desempeñan.
Mientras avanza la investigación y se aguardan definiciones judiciales, el caso volvió a poner en agenda las políticas de control de tránsito y consumo de alcohol en la provincia. Para muchos, el hecho deja en evidencia la importancia de reforzar los operativos y profundizar medidas preventivas, especialmente cuando se trata de figuras públicas cuya conducta impacta directamente en la confianza ciudadana.






