La cadena incorporó prendas de la marca sueca en seis sucursales del AMBA y la Costa. Se trata de una colección de verano para mujeres, con precios competitivos y planes para ampliar la propuesta si la demanda acompaña.
La presencia de H&M en góndolas de Coto generó revuelo entre consumidores y especialistas del sector. Por primera vez, una marca global de fast fashion desembarca formalmente en supermercados argentinos, un movimiento que busca combinar volumen de ventas, accesibilidad y posicionamiento internacional.
La nueva cápsula incluye prendas livianas pensadas para el verano: remeras, vestidos, jeans, blusas y shorts. Todo se exhibe dentro de un sector especialmente acondicionado, alejado de la imagen tradicional de indumentaria de supermercado y más cerca de un corner de moda.
Los precios aparecen como el principal atractivo. Las remeras se ofrecen en rangos relativamente bajos, mientras que pantalones y vestidos quedan por debajo de lo que suelen pedir tiendas privadas que venden importados. Para el consumidor promedio, la novedad representa una alternativa económica para acceder a marcas internacionales sin intermediarios.
Fuentes del sector sostienen que esta experiencia funciona como testeo comercial. Si el flujo de ventas resulta sólido, Coto ampliaría la oferta hacia líneas masculinas, infantiles y posiblemente productos para el hogar, lo que implicaría una diversificación mayor.
El fenómeno se da en un contexto de cambios de hábito en el consumo: los argentinos buscan precios más competitivos y opciones rápidas, mientras que las grandes cadenas exploran nuevas formas de atraer público en un escenario económico desafiante.






