En el marco de su política de seguridad, el gobernador Alfredo Cornejo impulsó un despliegue policial que combinó patrullaje, tecnología biométrica y controles en la vía pública. El objetivo es reforzar la presencia del Estado y la sensación de tranquilidad en la región.
El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, reforzó su política de seguridad con un nuevo despliegue de operativos de control en el departamento de San Carlos, una zona donde los vecinos venían manifestando preocupación por distintos hechos de inseguridad. La medida apunta a fortalecer la presencia del Estado en el territorio y dar una respuesta concreta a las demandas de la comunidad.
El operativo incluyó patrullajes preventivos permanentes, controles vehiculares y peatonales, y el uso de tecnología biométrica para la identificación de personas. Estas herramientas permiten optimizar el trabajo policial, mejorar los tiempos de respuesta y prevenir situaciones delictivas antes de que se concreten, reforzando el control en puntos estratégicos del departamento.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que el objetivo no es solo reducir el delito, sino también generar una mayor sensación de seguridad y orden en la vida cotidiana. La presencia visible de las fuerzas de seguridad fue valorada por vecinos y comerciantes, quienes destacaron un impacto positivo en la tranquilidad y el movimiento de la zona.
Cornejo remarcó que la seguridad es una política prioritaria de su gestión y que estos operativos se replicarán en distintos puntos de la provincia. En ese marco, aseguró que el compromiso del gobierno es sostener un Estado activo, con recursos, planificación y tecnología, para garantizar la convivencia y el bienestar de todos los mendocinos.






