El gobernador impulsó la norma que obliga a las empresas que invierten en la provincia a contratar mano de obra local. De este modo, el mandatario garantiza que el desarrollo y crecimiento de la región se vea reflejado en el progreso de los ciudadanos y en la mejora real de su calidad de vida.
El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, reafirmó su compromiso con el empleo local al hacer cumplir la ley 80/20, una norma que obliga a las empresas que invierten en la provincia a priorizar la contratación de mano de obra rionegrina. La medida busca asegurar que el crecimiento económico y las inversiones tengan un impacto directo en la vida de los ciudadanos.
La ley establece que al menos el 80% de los trabajadores involucrados en proyectos productivos, energéticos y de infraestructura deben ser residentes de la provincia. De este modo, el gobierno provincial apunta a fortalecer el empleo genuino, promover el arraigo y evitar que los beneficios del desarrollo se concentren fuera del territorio rionegrino.
Weretilneck destacó que Río Negro no solo aporta recursos y condiciones para atraer inversiones, sino que también fija reglas claras para proteger a su gente. En ese sentido, remarcó que el desarrollo debe ser inclusivo y traducirse en oportunidades concretas de trabajo, capacitación y crecimiento para las familias rionegrinas.
Desde el Ejecutivo subrayaron que la aplicación efectiva de la ley 80/20 forma parte de una política más amplia de defensa de los intereses provinciales. El objetivo es construir un modelo de desarrollo equilibrado, donde la inversión privada vaya de la mano con el progreso social y una mejora real en la calidad de vida de los rionegrinos.






