El reconocido bandoneonista Osvaldo Piro falleció a los 88 años, dejando un legado imborrable en el mundo del tango. A lo largo de su vida, compartió no solo su pasión por la música sino también su vida personal con la destacada cantante Susana Rinaldi, consolidándose como una figura central en el género.

Osvaldo Piro falleció a los 88 años, dejando un gran vacío en el mundo del tango. Reconocido como bandoneonista, compositor, arreglador y director, Piro compartió gran parte de su vida con la cantante Susana Rinaldi y tuvo a Aníbal Troilo como su padrino artístico, lo que marcó profundamente su carrera. Su velatorio se realizará este jueves en el Salón Leopoldo Marechal, en La Falda, Córdoba.

Nacido el 1 de enero de 1937 en el barrio porteño de La Paternal, Piro comenzó su formación musical desde muy joven. A los 15 años debutó en la orquesta de Ricardo Pedevilla y un año más tarde se integró a la orquesta de Alfredo Gobbi. A lo largo de su trayectoria compuso piezas memorables como «Azulnoche» y «Octubre», y llevó el tango a escenarios internacionales poco convencionales, incluyendo Finlandia y Japón. Además, dirigió la Academia de Música de Estocolmo en Suecia.

En la década de 1960, Piro se enamoró de la provincia de Córdoba, donde decidió establecerse. Allí desarrolló música para teatro y cine, y dirigió la Orquesta Nacional de Música Argentina entre 1994 y 2000, así como la Orquesta Provincial de Música Ciudadana de Córdoba entre 2003 y 2009. También condujo un programa en Radio Nacional durante los años 2001 a 2004, consolidando así una extensa y variada carrera dedicada al tango y a la cultura musical argentina.

Noticias